sábado, 15 de noviembre de 2014
Yo sigo pensando que hay gente buena que se esfuerza por hacer felices a los demás. Que el ser humano no es malo por naturaleza, sino que las circunstancias son las que lo hacen egoísta, déspota y estúpido. Que sigue habiendo gente que siente lo que dice y ama lo que hace. Que existen los amigos de verdad, aunque nos sobren dedos de la mano para contarlos. Que la gente puede adorar sin llegar a envidiar. Que el amor verdadero no es el primero. Que hay que creer en el amor, porque qué sería de este mundo si todas esas canciones hablaran solo de un montón de mentiras. Que no todo lo malo es tan malo, ni lo bueno tan bueno. Que la música y el arte endulzan nuestra vida y hacen de este mundo un lugar un poco mejor. Que el indie algún día volverá a ser lo que era. Que la ciudad donde vives puede resultar ser el mejor sitio del mundo cuando estás lejos de tu hogar. Que el invierno no es tan duro ni tan feo como nos hacen creer. Que la vida no sólo se vive en verano. Que siempre habrá alguien que esté peor que tú. Que existe un futuro mejor. Que hay esperanza en la deriva. Que lo mejor aún está por llegar.
sábado, 11 de octubre de 2014
When trying to understand our own or the other people's behaviour, we tend to over-simplify things. We use one or two adjectives to sum each other up. We think of one friend as having a generally hopeful and positive outlook, while another friend is considered pessimistic and negative.
Of course, in reality, none of us is so easily defined.
The truth is that we are all made up of inconsistent and contradictory characteristics; we can be serious and reliable with our colleagues at work, but in our personal relationships at home we are adventurous thrill-seekers with other friends.
So can people be neatly dividen into personality types? Or do we alter our personality according to the differences in our changing moods and situations? Perhaps the idea of a fixed personality is just a meaningless misconception. Maybe we can never truly understand ourselves or other people.
Of course, in reality, none of us is so easily defined.
The truth is that we are all made up of inconsistent and contradictory characteristics; we can be serious and reliable with our colleagues at work, but in our personal relationships at home we are adventurous thrill-seekers with other friends.
So can people be neatly dividen into personality types? Or do we alter our personality according to the differences in our changing moods and situations? Perhaps the idea of a fixed personality is just a meaningless misconception. Maybe we can never truly understand ourselves or other people.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
La vida puede ser una genial montaña rusa que no puede parar de subir. Pero uno nunca se tiene que bajar la guardia, en cualquier momento puedes experimentar la caída libre más descomunal sin apenas darte cuenta.
Por eso no me gusta presumir de éxitos ni lamentarme de mis fracasos, pues en una chispa de segundo ambos se pueden cambiar los papeles sin previo aviso.
Por eso no me gusta presumir de éxitos ni lamentarme de mis fracasos, pues en una chispa de segundo ambos se pueden cambiar los papeles sin previo aviso.
jueves, 20 de marzo de 2014
La sociedad de hoy en día está al revés. O eso o es que se está volviendo cada vez más gilipollas. Las personas que más valen en este mundo son las que menos queridas y valoradas se sienten. No es cuestión de que la gente vaya vomitando arco iris a lo meme puke rainbow, pero joder no vendría mal de vez en cuando que miraráis un poco más allá de vuestro ombligo.
El ser humano ya no sé si calificarlo de malo por naturaleza o tonto. Sólo hay que ver a niños de papá crueles que se burlan hasta del chicle que hay en la baldosa de tu rellano. Cosas así te hacen perder la fe en la humanidad. Que haya personas inteligentes y cualificadas en el paro, que una panda de incompetentes gobierne el país o que las malas personas miren por encima de los hombro a los más noblotes.
Que a más de una nos gustaría tener un super cuerpazo a lo Sofía Vergara, un estilazo a lo blogger y todo el tiempo del mundo para poder hacer lo que nos diese la real gana. Que tenemos trescientos millones de cualidades buenas y siempre nos tenemos que fijar en los malditos defectos.
Que si esta está más delgada, que si es más lista, que si sale de fiesta más que yo, que si viaja más, que si tiene mejores amigos que yo... Así una nunca va a poder ser feliz. Que sí, que es muy difícil ser conformista en una sociedad consumista que hace ver que si no eres rico no vas a poder ir ni a la universidad.
Pero ya no es cuestión de conformismo, sino de autoestima. Hay que aprender a quererse, mucho, MUCHÍSIMO. Si no te preocupas tú por ti, además de mamá nadie más lo va a hacer. No esperes mucho de la gente porque cada uno va a su bola, y aunque parezca que hasta a quién más quieres pasa. Eso no es así.
Todos tenemos, como mínimo, a personas que se cuentan con los dedos de las manos que se preocupan por nosotros y nos quieren por lo que somos, y no por lo que nos gustaría ser.
Sueños tenemos todos, por eso menos laminillas de Mr. Wonderful y a luchar por ellos, que si no lo haces tú nadie lo hará por ti.
El ser humano ya no sé si calificarlo de malo por naturaleza o tonto. Sólo hay que ver a niños de papá crueles que se burlan hasta del chicle que hay en la baldosa de tu rellano. Cosas así te hacen perder la fe en la humanidad. Que haya personas inteligentes y cualificadas en el paro, que una panda de incompetentes gobierne el país o que las malas personas miren por encima de los hombro a los más noblotes.
Que a más de una nos gustaría tener un super cuerpazo a lo Sofía Vergara, un estilazo a lo blogger y todo el tiempo del mundo para poder hacer lo que nos diese la real gana. Que tenemos trescientos millones de cualidades buenas y siempre nos tenemos que fijar en los malditos defectos.
Que si esta está más delgada, que si es más lista, que si sale de fiesta más que yo, que si viaja más, que si tiene mejores amigos que yo... Así una nunca va a poder ser feliz. Que sí, que es muy difícil ser conformista en una sociedad consumista que hace ver que si no eres rico no vas a poder ir ni a la universidad.
Pero ya no es cuestión de conformismo, sino de autoestima. Hay que aprender a quererse, mucho, MUCHÍSIMO. Si no te preocupas tú por ti, además de mamá nadie más lo va a hacer. No esperes mucho de la gente porque cada uno va a su bola, y aunque parezca que hasta a quién más quieres pasa. Eso no es así.
Todos tenemos, como mínimo, a personas que se cuentan con los dedos de las manos que se preocupan por nosotros y nos quieren por lo que somos, y no por lo que nos gustaría ser.
Sueños tenemos todos, por eso menos laminillas de Mr. Wonderful y a luchar por ellos, que si no lo haces tú nadie lo hará por ti.
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