miércoles, 10 de septiembre de 2014

and we wait till the morning
then our lives are moving on
with no words, yo'll do fine



All our dreams sleep tonight
they'll be safe as they fight
in the journey of the best




La vida puede ser una genial montaña rusa que no puede parar de subir. Pero uno nunca se tiene que bajar la guardia, en cualquier momento puedes experimentar la caída libre más descomunal sin apenas darte cuenta.
Por eso no me gusta presumir de éxitos ni lamentarme de mis fracasos, pues en una chispa de segundo ambos se pueden cambiar los papeles sin previo aviso.
No me había percatado que al subir tantas cuestas nos habíamos situado en una elevación privilegiada. A veces, en la vida pasa lo mismo: la dificultad de la pendiente te hace olvidar que no paras de progresar y subir.


jueves, 20 de marzo de 2014

La sociedad de hoy en día está al revés. O eso o es que se está volviendo cada vez más gilipollas. Las personas que más valen en este mundo son las que menos queridas y valoradas se sienten. No es cuestión de que la gente vaya vomitando arco iris a lo meme puke rainbow, pero joder no vendría mal de vez en cuando que miraráis un poco más allá de vuestro ombligo.
El ser humano ya no sé si calificarlo de malo por naturaleza o tonto. Sólo hay que ver a niños de papá crueles que se burlan hasta del chicle que hay en la baldosa de tu rellano. Cosas así te hacen perder la fe en la humanidad. Que haya personas inteligentes y cualificadas en el paro, que una panda de incompetentes gobierne el país o que las malas personas miren por encima de los hombro a los más noblotes.
Que a más de una nos gustaría tener un super cuerpazo a lo Sofía Vergara, un estilazo a lo blogger y todo el tiempo del mundo para poder hacer lo que nos diese la real gana. Que tenemos trescientos millones de cualidades buenas y siempre nos tenemos que fijar en los malditos defectos.
Que si esta está más delgada, que si es más lista, que si sale de fiesta más que yo, que si viaja más, que si tiene mejores amigos que yo... Así una nunca va a poder ser feliz. Que sí, que es muy difícil ser conformista en una sociedad consumista que hace ver que si no eres rico no vas a poder ir ni a la universidad.
Pero ya no es cuestión de conformismo, sino de autoestima. Hay que aprender a quererse, mucho, MUCHÍSIMO. Si no te preocupas tú por ti, además de mamá nadie más lo va a hacer. No esperes mucho de la gente porque cada uno va a su bola, y aunque parezca que hasta a quién más quieres pasa. Eso no es así.
Todos tenemos, como mínimo, a personas que se cuentan con los dedos de las manos que se preocupan por nosotros y nos quieren por lo que somos, y no por lo que nos gustaría ser.
Sueños tenemos todos, por eso menos laminillas de Mr. Wonderful y a luchar por ellos, que si no lo haces tú nadie lo hará por ti.


sábado, 8 de febrero de 2014

Nunca me había planteado escribir sobre lo que es mi carrera. Lo primero que se podría decir es que mi carrera no es como las demás, mi carrera es especial. Es alegría y dolor a la vez. Es una montaña rusa de estados anímicos. Es plantearte constantemente si es lo tuyo, si realmente estás dispuesta a sacrificar horas y horas delante de libros, apuntes, folios, subrayadores, cafés... Sacrificar horas de vida normal, horas de un tiempo que solo se vive una vez, horas que empleas estudiando para aprender, e incluso para aprobar exámenes es los que muchas veces te quedas con un 4.5. Tú, que le echas más horas que un reloj, que te dan taquicardias y ataques de ansiedad en esas épocas infernales de exámenes en las que te examinas en una semana de 200 temas, que sientes que te ahogas en tu propio agobio, que sacrificas sábados, domingos, festivos, vacaciones... ¿Para qué? Para que luego no llegues a sacar un maldito 5. No sabéis lo frustrante y desmotivante que puede llegar a ser esta situación, pensar que te tienes que conformar con un simple aprobado cuando la mitad de tu vida se basa en estar horas y horas en una silla, con el culo carpeta.
Y bueno, sin pensar en todas las consecuencias que derivan de esta forma de vida. Días que malcomes o comes por exceso o por defecto; estar en un estado de somnolencia constante; prácticas hoy, mañana, pasado y los informes que van y vienen; no puedes ver a tus amigos que están en otras carreras porque la genialidad de Bolonia en tu universidad ha prohibido los parciales y tú te tienes que comer un examen de 40 horas (leánse el doble de temas por horas)  de temario en una única convocatoria. ¿Y cómo te lo comes? Pues con fuerza de voluntad, esfuerzo y constancia. Y si el día del examen es un día de mierda porque te has tirado la noche entera sin dormir repasando y comprobando que sólo te acuerdas del título de los temas, pues te jodes el verano y te llevas los apuntes a la playa que Septiembre te espera.
Es injusto, mucho. Es estar constantemente en alerta, no poder descansar. Es estar siempre diciendo 'Joder, qué bien, si dedico algún momento de mi precioso tiempo me siento culpable por no estar con el culo aplanado en esa putrefacta silla'. Y cuando puedes hacer realmente lo que te place, es el finde de transición entre exámenes y el nuevo cuatrimestre. Dos días para recuperar la motivación, tu autoestima y tu vida social.

Y bueno, diremos que estamos aquí porque queremos, y así es. Mi carrera me motiva, me chifla, me parece algo a lo que no todo el mundo puede dedicarse. Pero la presión continua a la que estamos sometidos es propia de robots o seres inhumanos. Por ello, al menos por mi parte, hay una esperanza de que todo este sufrimiento pueda ser compensado de alguna forma. Viendo la esperanzadora ya agradecida mirada de un paciente a la que un tratamiento le funciona, ver nacer, salvar vidas al fin y al cabo.
Para mí, con tener eso el día de mañana me bastará para pensar que Medicina merece la pena.

lunes, 9 de diciembre de 2013


I drive fast, wind in my hair.
 I push you de limits 'cause I just don't care.

viernes, 1 de noviembre de 2013

''Somos ilusión que se vuela con el viento. La generación del amor sin sentimiento.
Somos polución, enemigos de lo ajeno, la revolución de lo vulgar.
Eso es lo que tú crees que somos, pero somos más que balas perdidas por la ciudad, 
que almas en busca de Nunca Jamás.
Cometas volando sin gravedad.
Somos botellón, vagabundos imperfectos, los lunes al sol y los jueves al acecho.
Somos tentación, inquilinos del infierno. Puro rock&roll sin afinar.
Somos mucho más que historias a punto de naufragar, canciones sin nada nuevo que contar, 
y copas vacías de voluntad.''