lunes, 16 de julio de 2012

Hubo ovación, pero no indescriptible. Fue el balance irónico de un conferenciante algo defraudado en sus expectativas. Ahora estamos muy defraudados. Podríamos decir que vivimos inmersos en un Estado de Defraudación. El Gobierno español no está aplicando el programa electoral, sino el reverso. Con el curioso resultado de que no hace lo contrario del mal que había hecho el otro, sino que ahonda en ese camino, con la única salvedad de que antes se hacía mal el bien y ahora se hace bien el mal. O viceversa. Una cuestión de fe, que conforta a las parroquias partidarias, pero no arregla el país. La saudade de una confianza mágica que nunca llegó puede llevar a una estrategia ridícula. La de la ovación indescriptible. Vivimos ese bochorno cuando la mayoría del Congreso jaleó la intervención militar en Irak, con el cornetín de O Terror dos Azores. Los delirios de grandeza suelen conducir a lo indescriptible. También los complejos de inferioridad o de impotencia. Hemos visto la vuelta de lo indescriptible al Parlamento. La ovación a una fatalidad inexplicada. Es absurdo en una tragedia aplaudir al destino. Hay una soberanía que nadie le ha quitado a España. Luchar contra la corrupción. La corrupción no es una casualidad derivada de las vacas gordas. La gran corrupción es la causalidad principal. La promiscuidad política-financiera, la financiación ilegal de campañas, el saqueo consentido de lo público, la depredación de los servicios sociales. Este Gobierno tiene que derogar la indecente amnistía, promover el patriotismo fiscal como núcleo de la identidad y no coquetear con juegos peligrosos de Casinos sin Ley. Este Gobierno tiene el poder y el deber de acabar con el mito de los “buenos caciques”. O si no, que saque en tour al conducator Baltar con sus cien coches de lujo para aterrizar en el aeropuerto de Castellón, donde el grito de la diputada Fabra, “¡Qué se jodan!”, dará paso a la definitiva ovación indescriptible.



sábado, 30 de junio de 2012

Maybe I didn't treat you quite as good as I should. Maybe I didn't love you quite as often as I could. 
Little things I should have said and done, I never took the time, but you were always on my mind...
I never took the time, and maybe I didn't hold you all those lonely, lonely times... And I guess I never told you, I'm so happy that you're mine If I made you feel second best. I was blind, but you were always on my mind.
Little things I should have said and done, I never took the time. And I guess I never told you, I'm so happy that you're mine...
You were always on my mind.
Pet Shop Boys 

 La buena música nunca morirá.

miércoles, 20 de junio de 2012

Múltiples tipos de individuos nos rodean en nuestro día a día. Cada uno de ellos una historia por contar detrás de una apariencia de ser humano. Todos y cada uno de ellos tan distintos y, sin embargo, con tantos rasgos característicos en común. Hipocresía, falsedad, envidia, venganza, maldad, crueldad son algunos ejemplos de ello. Sinceramente, me considero una buena persona. Mis acciones no vienen sujetas a un interés oculto, ni me gusta tener amigos para hacerles daño. He tropezado demasiadas veces con personas que realmente consideraba que merecían la pena, y que por desgracia, han sabido sacar toda mi ingenuidad a relucir. Y mi pregunta es, ¿qué trato esperan dichas personas cuándo menosprecian a las personas a las que importan? Llegando a esta conclusión, puede que los problemas de la sociedad actual no vengan solo por los problemas económicos y políticos, sino por el propio prototipo de persona dominante en la misma. Es deplorable que hoy en día compartir signifique dar esperando algo a cambio, que la cultura sea Gran Hermano y que las calles abunden con hombres con camisetas de tirantes y rosarios colgados del cuello cuando ni siquiera creen en Dios.
¡Señoras y señores, vivimos en el s XXI! Lo que aún no hemos descubierto gracias a la tecnología, la investigación y el progreso, no está a años luz, sino a unos años. Por ejemplo, en pocos años tendremos vacuna para el SIDA que se llevó a Freddie Mercury, cantante de Queen (pues más de uno no sabrá ni quién es).
Ya superamos el catastrófico siglo XX, con todas sus guerras, miserias y catástrofes. No significa que ahora seamos mejores, ni más brillantes, ni más listos que entonces, pero es tarea nuestra, tanto en pasado, presente y futuro tratar de convertir el mundo en un lugar mejor. No por las futuras generaciones, sino sencillamente por nosotros mismos, por cada uno de nosotros. Día tras día. Acción tras acción. Persona tras persona.


lunes, 18 de junio de 2012

Highheels off, I'm feeling alive. Oh, my God, I feel it in the air, 
telephone wires above are sizzlin'like 
you stare. I'm on fire, I feel it everywhere.
Nothing scares me anymore.
 
 
Dicen que lo que uno desea demasiado nunca llega, y que cuanto más te preparas para algo más se aleja de ti. Esta teoría se aplica también en sentido inverso: si ruegas con todo tu corazón que algo no pase, puedes tener la certeza de que no tardará en pasar. Y de nada vale hacerse el listo fingiendo que se quiere algo que en realidad quieres evitar a toda costa. Lo mejor que se puede hacer es no pensar... Es una lástima que yo a veces no lo consiga.


lunes, 28 de mayo de 2012

Vida. Montaña rusa. Altibajos. Hoy estamos en la cumbre de la montaña, sientiéndonos los reyes del mundo. Y mañana no sabemos dónde estaremos, pues a veces un segundo puede cambiarlo todo. Etapas, escalones, obstáculos, tropiezos. Nos topamos con miles de personas en el camino, pero sólo unos pocos pasan a formar parte de nuestro ser.
La verdad es que no encuentro el por qué de estas palabras. Seguramente me servirán para expresar que ha terminado una etapa en mi vida, he llegado a un punto de inflexión. A partir de ahora se abre un nuevo camino, nuevos obstáculos, nuevas etapas. No tengo miedo a equivocarme, porque sé que si lo hago rectificaré. Equivocarse y rectificar forma parte de nuestras vidas, pues no siempre vamos a elegir el camino correcto y el más fácil.
Hay que jugar para ganar o perder, y también hay que saber que nunca se fracasa del todo. Sabiendo fracasar se sabe ganar.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Nadie la maltrata, nadie juega con su piel...


Hasta aquí llegó el ritual de enfados y canibalismo estúpido. Son 
demasiadas horas en vela y nada que decir. Descansamos nuestra espalda 
en las persianas bien cerradas, tú y yo anémicos, y a cada parpadeo 
calmado intentamos dormir. Terapias mal llevadas sin nadie que mediara 
por dos histéricos, mis gritos envasados al vacío reventaron al fin. Y 
ahora congelo cada instante sabiendo de antemano que son los últimos. La 
noche en que el noventa y nueve llegó hasta abril.